Samsung se la hizo muy difícil a los que intenten reparar sus Galaxy S10.

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La recomendación por parte de los fabricantes de dispositivos móviles son muy claras al momento de tener algún inconveniente con sus productos, si estos llegan a fallar, lo mejor es acudir con el mismo hasta un servicio técnico de la marca (o autorizado por la misma) y solucionar el problema con ellos directamente, no dando cabida a cualquier técnico del que se pueda dudar su capacidad técnica.

No hay mucho que discutir respecto al tema, loo que indican los fabricantes es la mejor opción en caso de tener problemas con nuestros dispositivos, pero la verdad es que no todos tenemos el dinero como para pagar una reparación en el servicio técnico oficial y no nos queda más opción que acudir a los servicios técnicos informales, o atrevernos nosotros mismos a solucionar los problemas, algo que no es tan anormal, sobre todo cuando hoy en día podemos encontrar repuestos de hardware en las tiendas en linea.

Nuestros amigos de iFixit son de los que promueven la reparación de algunos dispositivos, sobre todo teléfonos inteligentes, por parte de sus propios dueños, llevan años mostrando instructivos en video sobre como realizar cambios de piezas y hasta nos analizan que tan complejo puede llegar a ser la reparación de los nuevos dispositivos. En iFixit no solo te muestran como hacer un cambio de pieza, también te venden las herramientas que pueden ayudar a realizar el trabajo de la forma más segura y con herramientas de calidad.

Pues bien, el Samsung Galaxy S10 ya llegó a las manos e los chicos de iFixit y hay muy malas noticias para todos los que tenían en mente abrir su dispositivo en caso de alguna falla, esto porque luego del análisis lograron concluir que el Galaxy S10 es casi imposible de reparar.

Los modelos puestos a prueba son los 3 pertenecientes a esta generación: Galaxy S10, Galaxy S10+ y Galaxy S10e.

Luego de desmontar el Galaxy S10, se pueden apreciar ciertas características que tranquiliza ver en un dispositivo de esta gama, se puede ver un disipador de calor más grande, por sobre el que se puede encontrar en el S9, lo que disminuye aún más las posibilidades de que nuestro terminal termine con problemas de temperatura cuando estemos exigiendo el hardware por mucho tiempo. Hay quienes dicen que este disparo más grande no llegaría para ser mejor que el anterior del S9, el tamaño mayor se debería a que la carga inductiva tiende a sobrecalentar mas los internos del dispositivo, por lo que no se podía mantener el tamaño del disipador del S9, era obligatorio meter algo más grande para dispersar el calor que puede llegar a generar el dispositivo.

Los problemas del Galaxy S10 al momento de una reparación no especializada comienzan desde uno de sus componentes que más requiere atención, el cristal frontal (y también el trasero), que en este caso complica su recambio por el excesivo uso de pegamento en la unión con el cuerpo del teléfono. Si en algún momento llegas quebrar el cristal y necesitas cambiarlo, no será tan simple desmontar todo para realizar el cambio.

Si bien es cierto el interior del equipo se ve bastante modular en algunos componentes, los componentes que suelen fallar con mayor frecuencia, como el puerto de carga, están soldados a la placa, problema mayúsculo para quien intente reemplazar esa pieza.

Tras abrir el terminal es posible cambiar la batería, pero la organización interna de los componentes del Galaxy S10 hacen la tarea compleja, si antes al abrir el dispositivo lo primero que podías retirar era la batería, ahora debes quitar varios componentes antes para llegar hasta ella, lo que puede llevar a tocar o tirar algo que no tiene nada que ver con la batería y termines estropeando algo solo por esta maniobrando.

Con el reemplazo de la pantalla pasa muy similar a la batería, debes desmontar muchas piezas antes de llagar a ella, con el riesgo de dañar otras cosas solo en la búsqueda de quitar la pantalla para reemplazarla.

La nota entregada por iFixit refleja lo complejo de la reparación de uno de estos terminales, calificando con un 3 sobre 10, donde el 1 es lo más difícil de reparar y el 10 lo más fácil, escala que claramente no beneficia mucho a Samsung y sus nuevos ejemplares, pero tampoco los complica mucho, ellos son claros en decir que elijamos servicios técnicos oficiales o autorizados, los que más pierden son quienes querían ahorrarse dinero reparando ellos mismos sus teléfonos y los servicios técnicos no oficiales que pueden terminar metidos en tremendo problema intentando abrir uno de estos terminales.

Fuente: iFixit.
Autor: Elias Villagrán Donaire.