Reunión entre Tim Cook y Donald Trump no hace más que evidenciar el serio problema que tendría Apple con los impuestos a China.

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Quiera o no asumirlo de manera publica, los arrebatos de Donald Trump contra China en esta guerra comercial que están desatando con China no han funcionado como el mandatario del país del norte le gustaría, porque en muchas de las medidas que ha tomado se ha llevado por encima a las mismas compañías estadounidenses, dentro de las que podemos sacar a Apple, que está bien lejos de estar felices con la gestión de Trump.

Si no lo saben, pues se los cuento, una de las medidas tomadas por Estados Unidos en su guerra comercial con China es la de elevar impuestos a todo producto fabricado en China, lo que obviamente afecta directamente a la producción de productos Apple que tienen prácticamente todo su poder de fabricación en dicho país y que terminaría por sacar más dinero del esperado de los bolsillos de Apple.

El tema de los impuestos no es solo de Apple sino que de todas las compañías estadounidenses que fabrica sus productos en China, pero siendo Apple una de las compañías más grandes del mundo, pues todo tiene un poco más de impacto y repercusión, por lo mismo hubo una reunión entre el CEO de Apple y Donald Trump, que tuvo como punto a tratar el impacto de las decisiones comerciales de Estados Unidos contra China y su repercusión en Apple.

Tras la reunión en que Cook expuso sus puntos sobre los efectos sobre Apple de las medidas económicas impuestas a China, no pasó mucho tiempo en que Donald Trump saliera a dar declaraciones sobre la reunión, donde además de reconocer su admiración hacía Tim Cook, reconoció también que mucho de lo que el dijo en la reunión resultó ser “más que convincente”.

Trump no quizo quedar al debe en sus declaraciones sobre lo conversado con Cook y fue más específico aún en lo que fue la conversación, hablando de todos los argumentos que el CEO de Apple dió para demostrar que el tema de los impuestos a China iban a tener repercusiones directas en Apple, tomando como referencia principal la competencia que Apple tiene con Samsung, donde los coreanos tienen su fuerza productiva en Corea del Sur y sin tanto impuesto, mientras que Apple estaría haciendo frente a todos los impuestos (del 10% sobre importaciones chinas) que EE.UU. está aplicando en todas esta guerra comercial con China que iba a entrar en vigencia a partir del 01 de Septiembre próximo, casi quedando en la linea de fuego entre ambas naciones y en una clara desventaja al momento de competir con Samsung. Finalmente la aplicación de ese 10% de impuestos por sobre importaciones chinas quedó postergado hasta el 15 de Diciembre, lo que da una ventana de tiempo importante para que todas las compañías hagan el mismo ejercicio de intentar convencer a Trump de los efectos negativos que tendrán sus decisiones.

Según Trump:

“Una de las cosas que Tim me dijo es que Samsung en la actualidad es su principal competidor y ellos no están pagando aranceles porque tienen sede en Corea del Sur y es bastante difícil para Apple pagar estos aranceles porque compiten con una gigantesca compañía la cual no es justa”.

Seguramente las reuniones con Donald Trump no van a terminar ni con Apple ni con ni uno de los representantes de las empresas estadounidenses, hasta que seguramente esto de los impuestos termine desapareciendo cambiando respecto a su idea principal, no que desaparezca por completo, pero si ajustar el porcentaje a uno más bajo.

Autor: Elias Villagrán Donaire.