Microsoft no tuvo más opción que comenzar a admitir los fallos de sus productos Surface.

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Cuando hablamos de productos Microsoft es inevitable llegar a la familia Surface, gama de dispositivos de un costo elevado (para mi gusto), pero que cumplen con un perfil de especificaciones técnicas bastante interesantes para aquellos que requieren portabilidad y potencia, sobre todo si son usuarios del software de Microsoft.

En el tiempo que llevo revisando tecnología siempre tuve una buena percepción de los productos Surface, quizá la única pega que encontraba en estos productos era su elevado precio, pero por lo demás no se lograba ver mayor problema, eso hasta que desde la popular web Consumer Reports comenzaron a aparecer los reportes negativos en donde se negaban a recomendar estos dispositivos, específicamente por la cantidad de fallas que que pueden presentar con el paso del tiempo.

Ante las acusaciones por parte de la web, a Microsoft no le quedó mas opción que asumir así culpa y comprometerse a dar solución a problemas que, a esas alturas, ya eran innegables: Los dispositivos Surface, envejecen mal, y no hay mas que discutir con el presente de estos dispositivos.

El origen de toda esta pesadilla para Microsoft está un reporte de Computer World, en donde se dedicaron a sumergirse por los foros de soporte técnico de Microsoft para recopilar una impresionante antología de reportes y quejas de usuarios que han tenido problemas con los productos de la gama Surface.

Los problemas detallados en los dispositivos Surface son bastantes, dentro de los que podemos encontrar: Surfaces Pen que no responden, Surface Pro que ven como sus baterías se estropean de la nada, pantallas con fallos en su funcionamiento, entre otros problemas. Pero, lo que más ha llamado la atención es que Microsoft ha respondido a cada caso con una dinámica un tanto distinta a la previa.

Cuando Consumer Reports comenzó con el reporte de problemas, Microsoft tomó la postura de defender su producto en base a la confiabilidad que los mismos daban, sin embargo a la luz de los hechos el discurso de los representantes de la firma cambiaron y terminaron por reconocer la existencia de cada problema, además de prometer que los solucionarían por medio de actualizaciones de software.

Bien por los usuarios y bien por Microsoft quien por fin entendió que no se saca nada con esconder los problemas “bajo la alfombra”, lo mejor es asumir el golpe y dar soluciones, porque finalmente no existe fabricante perfecto, y gestos como estos demuestran la grandeza de una compañía y el compromiso para con sus clientes, aunque a veces tarden mas de lo que a muchos nos gustaría. Más vale tarde, que nunca.

Fuente: Computer World.
Autor: Elias Villagrán Donaire (Twitter).