La prevención de enfermedades estaría llegando incluso a los materiales de los accesorios de smartphones.

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En los últimos años los problemas con las “enfermedades rebeldes” o las que se niegan a morir llegaron a un punto preocupante, sobre todo cuando muchas de las infecciones están mutando y volviendo resistente a los antibióticos, nuestra principal arma en caso de querer combatirlas.

Si bien los esfuerzos de los científicos a nivel mundial apuntan a buscar mejores estrategias para tratar las enfermedades, también existe un factor que escapa un poco de las manos de la comunidad científica mundial y es las formas de propagación de las enfermedades, ya que no solo queda en manos de las personas y las precauciones que tengan , también tiene que ver con que algunos materiales que fomentan la propagación de enfermedades, y a eso me refiero a los materiales con que se construyen hoy en día todas las cosas, materiales que no cuentan con tecnología que permitan mantener a raya a las bacterias y virus que pueden llevarnos a sufrir enfermedades realmente graves.

Afortunadamente la tecnología avanza y es consiente de los problemas que aquejan al mundo, y muestra de ello es un nuevo material que crearon investigadores de la Universidad de Sheffield, material que cuenta con la capacidad de ser antibacteriano y que puede ser usado para la fabricación de un montón de productos de uso diario, desde juguetes para niños, dentaduras postizas hasta una parte importante de productos de consumo cotidiano, incluso de manillas de puertas.

Para los que siguen a José Tecnofanatico a diario, pueden ver como el día de ayer nos mostraba la cantidad de bacterias que existen en un smartphone, realidad que dudo mucho sea distinta en los teléfonos de cada uno de nosotros. En el video pudimos ver de manera “científica” como nuestro teléfono puede transformarse en hogar de virus y bacterias que se van alojando en la superficie del dispositivo tras cada uso. Por si no vieron el video, acá se los dejo:

Pues bien, dentro de las aplicaciones de este nuevo material se encontraría la posibilidad de imprimir en 3D carcazas para teléfonos inteligentes, lo que sería realmente un aporte para un segmento de productos que prácticamente esta en todos los hogares del mundo y donde muy posiblemente sea un foco infeccioso importante ante enfermedades graves y de rápida propagación, así como evitar los brotes de enfermedades utilizando tu teléfono como punto de partida del contagio a otras personas.

“Controlar la propagación de bacterias dañinas, las infecciones y la creciente resistencia a los antibióticos es una preocupación mundial”, explicó el doctor Candice Majewski, ingeniero mecánico de la Universidad de Sheffield.

Los científicos son bastante claros con este tipo de iniciativas, dicen que “la introducción de protección antibacteriana a productos y dispositivos en el punto de fabricación podría ser una herramienta esencial en esta lucha”.

Las bondades de este nuevo material surgen con un compuesto antibacteriano a base de plata, y según destacan los investigadores que lo crearon en un articulo publicado en el Scientific Reports:

“Hemos adoptado un aditivo antimicrobiano disponible en el mercado (Biocote B65003) y lo hemos combinado con un polvo de sinterización láser ampliamente utilizado (poliamida 12, EOS PA2200) para crear un material antimicrobiano adecuado para una variedad de usos potenciales”

Al momento de hablar de impresión 3D, no fueron pocos los que pensaron que el agregar este compuesto a los materiales que habitualmente se utilizan en ese tipo de impresión perjudicaría la producción y resistencia de los materiales, pero no, el químico se puede agregar a la formula sin problemas y sin perjudicar el resultado final del objeto impreso.

Otro punto a favor de este nuevo material es que si bien le declara la guerra a los virus y bacterias, no es perjudicial para las células humanas, lo que no hace más que sumar buenas noticias para quienes deseen implementar este producto en sus futuros materiales de fabricación de dispositivos.