Este caso dejará una gran enseñanza: Deben existir límites al momento de buscar popularidad en Youtube.

0
558

Desde que que Youtube se popularizó en el mundo del internet, no son pocos los que vieron en dicha plataforma una vitrina interesante para mostrar su talento oculto, muchos se inclinaron por el mundo de los videojuegos, otros por la tecnología, los automóviles y un sin fin de temáticas que los creadores de contenido pueden aprovechar para crear videos y volverse populares en internet, incluso a veces no era necesario obedecer a una temática, bastaba con mostrar tu vida en formato vlog para que poco a poco otras personas comenzaran a seguir tu contenido.

Pasó el tiempo y los que se atrevieron a crear videos en Youtube fueron cada vez más, causando inmediatamente que esa vitrina que en un principio se repartía entre pocos, terminara repartiéndose en millones de usuario, y con ello inevitablemente muchos canales perdieron visibilidad. Con este último paso muchos creadores de contenido no tuvieron mejor idea que hacer lo que fuera para transformarse en “viral” y cuando digo “lo que fuera”, es literal.

Muchos quizá no conocen esta historia, pero por Junio del 2017 surgió la noticia de un par de jóvenes -novios- que vivían en Halstad, Minnesota, no tuvieron mejor idea que grabar un video para Youtube en donde Monalisa y su novio Pedro Ruiz intentarían demostrar que un libro tapa dura bastaba para detener un balazo a corta distancia. Los roles estaban dispuestos, ella disparaba, el recibía el disparo. Por maás imbécil que suene la prueba, los jóvenes la llevaron acabo y todo termino mal, que digo mal, terminó fatalmente, ya que la joven terminó pegando el tiro en el pecho de su novio causándole la muerte.

El objetivo del video era simple y muy conocido en el mundo de Youtube: querían tener más vistas en sus videos y así dar un salto en suscriptores en su canal, aunque al parecer no calcularon muy bien los riesgos y todo terminó con una joven con prisión preventiva y dos hijos sin padre, ya que al momento del video ya tenían una hija pequeña de 3 años y la muchacha estaba embarazada.

Tras 9 meses de investigación se entregó la resolución del caso para la joven de 20 años: 6 meses de cárcel por asesinato imprudencial y otros 10 años en libertad condicional supervisada.

La sentencia final fue menos de la esperada en un principio ya que tras las investigaciones se logró determinar que la idea de grabar ese video fue del fallecido Pedro, lo que terminó por restar bastantes años a la condena.

Si se preguntan sobre su canal de Youtube, pues les informo que todavía esta en la plataforma y luego de todo lo que pasó tuvo un aumento considerable de suscriptores, pasando de 2 mil a más de 25 mil, pero difícilmente fue lo que esperaban los jóvenes al momento de cargar esa pistola.

Fuente: BBC.
Autor: Elias Villagrán Donaire (Twitter).